Cuestiones fundamentales de la Ciencia Sagrada (I). No, no existe una "alquimia espiritual".

Queridos seguidores de Magna Ciencia.


Durante mi entrevista de hace unos días a Luis Silva sobre La Historia de la Alquimia, se repitió una pregunta, bastante recurrente, que no llegamos a contestar: existe una alquimia espiritual?


No es la primera vez que me lo preguntan, y la respuesta a esta cuestión es prístinamente clara: rotundamente no.


Y a continuación, voy a tratar de explicar porqué.

El hermano Basilio Valentín sostiene con su mano izquierda un matraz (labora) y se apoya en su derecha sobre un libro (ora).

Misterios Menores y Mayores.


En la ciencia sagrada hay dos caminos o vías claras: los Misterios Mayores y los Misterios Menores, también conocidos como Vía Universal y Vía particular.


La diferencia entre ambas vías radica en dos aspectos fundamentales.


El primero de ellos es que mientras la segunda es una vía indicada cualquiera que muestre un interés y amor por el conocimiento, la Vía Mayor, está reservada exclusivamente para un grupo reducido de Iniciados.


En el capítulo 7 de mi obra hice una modesta y sincrética aproximación a la Ciencia Sagrada siempre desde esta segunda vía, es decir, la de la Espagíria, que decidí liberar por ser este el capítulo más importante de toda la obra. Esta era y sigue siendo mi forma de decir, que la importancia de la Ciencia Sagrada siempre es superior a cualquier forma de ciencia moderna, y la razón principal de todo lo que escribo en esta colección Magna Ciencia.


Expliqué, de manera resumida y en ocasiones un tanto superficialmente los aspectos claves de esta Vía Menor de la Ciencia Sagrada, como son, la teoría de las signaturas, las siete influencias planetarias, las fuerzas formativas que intervienen en los tres principios o los cuatro elementos etc... Y las entradas sobre la crisis del COVID (paradas por razones de inspiración y que recomiendo mucho que leas antes de opinar sobre esta entrada) he expandido esta Ciencia Sagrada, a partir de lo que dirían los antiguos si pudieran vivir hoy y darnos su opinión sobre lo que está pasando.

Portada del Tratado del Azoth, de Basilius Valentinus o Basilio Valentín, edición de 1659. Biblioteca Nacional. Madrid.

La Espagíria, misterio menor o vías particulares nos permite realizar medicamentos de gran efectividad a partir de plantas y/o minerales, y tendría en Paracelso al autor que se ha tomado como de referencia, aunque todos los grandes nombres del pasado tienen escritos que simultanean ambas vías sin que el límite esté siempre del todo claro.


En cierto modo, la homeopatía clásica (me refiero a la de Samuel Hahnemann y no la moderna basada en la memoria del agua de Benveniste) estaría englobada en estos misterios menores como una de las vías particulares de la misma, y una de las pocas que ha sobrevivido, aunque de manera bastante distorsionada, a la pesadilla del moderno materialismo. Esto hace que penetrar en todo el conocimiento y vías que integran o que la han integrado a lo largo de la historia, muchas de las cuales se han perdido en el olvido tanto en la India con el Ayurveda como en otras Tradiciones Sagradas de otros lugares del mundo, sea bastante complejo, ya que, como digo, son muchas y diversas las que se desarrollaron en el pasado por parte de brillantes Iniciados. Y como en la naturaleza hay miles de principios activos y formas de conseguir todo tipo de preparados, la ciencia espagírica se puede volver exponencialmente muy compleja por este motivo (de allí lo de la Vía Universal singular y las vías particulares en plural).


Maravillosa, bella y hermosa, pero basta y compleja.


Pero en el caso de los Misterios Mayores la cosa cambia, y mucho.


Como decía Luis, y en eso coincido plenamente con él, la Alquimia, entendida como Misterio Mayor, busca solamente la consecución de la piedra filosofal. Y punto. Y sí, esto implica y significa que no hay ni existen "otras formas" de hacer Alquimia reales y verdaderas, que no sean basadas en especulaciones o directamente en conclusiones particulares que no sean la consecución final de la piedra filosofal (es decir, en cosas que ciertas personas se han inventado o han querido ver).


Lo vuelvo a repetir para que quede meridianamente claro: no hay otras vías ni se busca otra cosa que no sea la consecución de la piedra filosofal, hecho que no ocurre con los múltiples Misterios Menores (en plural).


Y esta vía Universal tan solo se puede conseguir siguiendo, de manera estricta y escrupulosa, las leyes de la Filosofía Natural, llamándose a estos que las aman y las siguen, Filósofos Naturales.


Para que esto que digo quede quiero prístinamente claro, se puede leer en La Turba de los Filósofos:

La Naturaleza se regocija en la Naturaleza, la Naturaleza supera la Naturaleza, la Naturaleza contiene la Naturaleza.
Turba philosophorum del libro Artis Auriferae, 1752.

Es cierto que en las obras clásicas, particularmente en las de Basilio Valentín o Irineo Filaleteo, la referencia a esta vía o Misterio Mayor está velada y escrita en un críptico lenguaje, pero este hecho no significa, en modo alguno, que se traten de "metáforas poéticas y nada más", menos aún que cualquiera de las dos vías tenga algo que ver con el ocultismo y otras contaminaciones teosóficas, y muchísimo menos aún todavía, con ese cajón de sastre del misterio. Comprender la vía Universal es investigar la naturaleza, amar la naturaleza, y finalmente, comprender la naturaleza. Y para ello, hay una Filosofía Natural que permite separar los principios que la rigen para a posteriori, unirlos en la piedra filosofal, principio al que se denominó Solve et Coagula.


Es tan solo en el mundo moderno, tan uraniano, donde uno puede sacar sus propias conclusiones sobre todo lo que le venga en gana, incluidos, los principios fundamentales que rigen a la naturaleza, donde se dan este tipo de creencias.


Las leyes de la Filosofía Natural no están sujetas a opiniones personales como los modernos quieren creer: son las que son guste a quien guste, y nadie, absolutamente nadie, escapa de ellas.


En mi charla con Luis insistí bastante en este hecho: la Alquimia o Misterio Mayor es la vía más elevada para comprender la Naturaleza que ha existido jamás. Esto quiere decir que está por encima de cualquier vía espagírica menor, y sobra decir a estas alturas, infinitamente por encima, por supuesto, de cualquier prosaica idea de la ciencia moderna sobre la Filosofía Natural, por más a chino que les suenen los principios del Conocimiento Sagrado de los Antiguos Filósofos Naturales a los modernos materialistas.


Si uno busca en internet por alquimia se encontrará una buena cantidad de libros, audios y vídeos que hacen referencia a este carácter "misterioso" de esta Ciencia en mayúsculas, pero que no dicen ni palabra de la búsqueda incipiente de una Filosofía y de los Principios Naturales que rigen el Universo que caracterizó la obra de unos pocos grandes como Valentin y Filaleteo.


Una vez se sabe esto es fácil identificar el grano de la mucha paja.


Así que no... uno puede quedarse en la parte poética de los textos, y sentir una inspiración y lícito anhelo por lo que se dice, un recordar de nuestro estado primordial en medio de este mundo de creencias materiales, pero si se quiere realizar la Obra, entonces se deberá de orar y laborar, es decir, de entrar en el laboratorio y hacer lo que los antiguos nos decían de acuerdo a los principios Naturales que ellos enunciaron.


Y no. No hay otra forma.


Cuando uno penetra en la Filosofía Natural de la Tradición Primordial, inmediatamente se da cuenta de que en ella no hay opiniones personales, no hay contradicciones, y sus leyes naturales esenciales no se discuten, de la misma forma que no discutimos que el Sol sale por el este y se pone por el oeste.


Simplemente se comprende o no se comprende el Mundo.


Os dejo con las charlas de Luis que iremos haciendo si el Creador así lo quiere.


Valença Do Minho, Portugal, 2 de enero de 2022.





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