La crisis del COVID-19, un paso más de la Edad Oscura del alma (VII). La Inversión del Símbolo.

Actualizado: sep 14

La ignorancia con la que el hombre vive en el Kali Yuga está integrada dentro de un gran, lógico y consecuente plan.


Para comprender este designio he presentado los tres aspectos claves de su comprensión de acuerdo a la Ciencia Sagrada: el carácter cíclico del tiempo, el juego ignorancia y reconocimiento, y el Todo está en Todo y en como ese Todo es parte integrante e integrada de una Gran Consciencia.


Este primer aspecto aparece de manera muy velada en los textos bíblicos, siempre confundido con la parte más mitológica de los mismos, para que de esta forma, sea vista casi como un anatema o un divertimento. También vimos que en la versión exotérica de las religiones no se hablaba de ignorancia/reconocimiento si no del más prosaico bien o mal y por tanto de la dualidad, como tampoco de la Consciencia (Chit en la tradición Trika o Sat Cit Anandha en el Vedanta), si no del más personal concepto de Dios que cada una de ellas tiene.


En este sentido se expresaba Louis Cattiaux:

“Dios no es una abstracción delirante del espíritu humano, como podrían hacer creer las descripciones de ciertos creyentes. Es una realidad viva que se ve, que se siente, que se palpa, que se saborea y que da la vida imperecedera. ¿No es suficiente y maravilloso?” (El Mensaje Reencontrado 26, 24).

La importancia clave del Simbolismo.


Otro aspecto importante que se deriva de estos tres referentes claves estaría relacionado con la inversión que se iba a producir, conforme el tiempo avanzara hacia el final del Kali Yuga, del verdadero significado de todo símbolo sagrado, envuelto y vuelto a envolver una y otra vez a través de los múltiples velos de la ignorancia.


Esto hecho significa e implica que todo lo que fue diseñado para operar en una cierta forma en la Edad de Oro, en el final de los tiempos, operará en sentido contrario.


Es ahora el momento de ver y entender porqué.

En rojo en el centro el diagrama Sri Yantra con los 10 Mahavidyas. Estos triángulos representan a Shiva y Shakti, mientras que la serpiente representa el principio de expansión Spanda y la energía primordial Kundalini enroscada.

La inversión del Símbolo.


Siendo conscientes de este hecho, la Ciencia Sagrada ha actuado como custodio del legado perdido de la Tradición Primordial tratando de conservar con ello esa deriva hacia el olvido, siendo este uno de sus principales acometidos en particular durante el Kali Yuga.


Para ello, desarrolló un método inductivo que trataba de comprender la naturaleza de la realidad, partiendo de lo sutil y yendo hacia lo denso, en el que se basa tanto la Alquimia como todas las Ciencias Sagradas de la Tradición Primordial. Y lo hizo sabiendo que, conforme se fuera entrando en esta Edad Oscura se pasaría a tratar de comprender la realidad más ahora en sentido inverso, es decir, de lo denso a lo sutil. Y los hechos no podían darle más la razón: esta es la forma en como operan actualmente la ciencia, la economía y en general todas las otras supersticiones modernas. Una vez se entiende este hecho clave, muchos de los otros aspectos claves de la realidad del Kali Yuga pasan a comprenderse, o al menos, se vuelven lógicos dentro de su completa ilógica.


Es aquí donde en el estudio de la Ciencia Sagrada es imprescindible penetrar en el significado profundo del símbolo. Se trata de un paso clave dentro del proceso Iniciático, para lo cual, me remito a que lean el capítulo 7 (páginas 303 y 316 y siguientes) y a los escritos en este particular sentido del gran Raimon Arola de quien les dejaba una interesante entrevista al final de la anterior entrada.


De todo lo que escribí sobre Simbología haré un especial hincapié tan solo en que símbolo significa lo que une, siendo su palabra antónima diábolo, que significa lo que divide. Nada por tanto que ver con un señor feo y con cola como la religión nos lo ha pretendido mostrar (recomiendo el debate sobre el Símbolo en el mítico programa de RTVE La Tabla Redonda, en particular, en la intervención de André Malby hablando sobre este particular hecho.).

Interesante introducción al Simbolismo de Raimon Arola.


Símbolo y Diábolo.


Cuando desde la Ciencia Sagrada se habla del proceso diabólico del Kali Yuga, se hace referencia a este paso de pasar a entender El Todo a partir de sus partes propio de la Edad de Oro, a hacerlo justo al revés en estos tiempos Oscuros.


El responsable final de recoger ese relevo, y dicho sin acritud más con objetividad, no es otro que la ciencia moderna, y viene a representarse como el cuarto y último jinete de color blanco que marca la entrada hacia la Gran Revelación, esto es, el Apocalipsis, verdadero significado de esta palabra. La religión en el Kali Yuga no ha parado de confundir sobre el significado etimológico de los términos... en el papel que le ha tocado representar.

Dibujo titulado "El juicio final" realizado por Louis Cattiaux. Según Raimon Arola, el cuerpo espiritual, soma pneumatikon, es el del resucitado. En la pintura aparece este cuerpo después del juicio que dicta la sentencia inevitable que separará las tinieblas de la luz. Cattiaux pintó el tema con una iconografía especial que permite comprender el misterio del cuerpo espiritual.

El Arte Invertido.


Pero quizás donde este hecho es más particularmente evidente sea en el arte, donde las vanguardias modernas ya se han encargado de desintegrar y aniquilar, conforme el paso de los tiempos y la deriva hacia la modernidad avanzaba, todos y cada uno de los atributos sagrados del símbolo.


El arte ha dejado de ser una búsqueda anónima y artesanal de la estética, la simetría, la atemporalidad y la belleza intrínseca de la vida, para convertirse en un afán egoico de un supuesto artista de reclamar justo todo lo contrario. Un ejemplo de esto sería el urinario que presentó el artista Marcel Duchamp en 1917 en una exposición en Nueva York, y que varios estudiosos modernos consideran, en su supina necedad, como la obra más influyente del siglo pasado. Ejemplos al estilo y nivel de esta estulticia, no me faltarían.

La fuente, "obra" de Marcel Duchamp.

Sobre este aspecto, no hay autor que lo haya expresado mejor que el indio Ananda Coomaraswamy.

El mito encarna lo que se puede expresar con palabras que más se acerca a la verdad absoluta, mientras que el arte imita a la naturaleza en su manera de operación.
Batalla entre Devas y Asuras. Templo de Angkor Wat, Camboya.

El "uso" utilitarista del simbolismo Sagrado en el Kali Yuga.


Uno de los lugares donde podemos ver mejor esta apropiación, secuestro y violación es sin duda en el campo de la publicidad y la economía ultracapitalista, con la apropiación de los más esotéricos símbolos de las grandes Tradiciones como logos de las principales compañías multinacionales del Mundo. De esta forma, algo que pertenece a la humanidad en un plano superior de consciencia, pasa a servir al plano más material, denso, y prosaico del mismo.


Un ejemplo claro de esto sería la sirena de doble cola Meleusine, símbolo de una conocida marca de cafeterías americanas, que en la Alquimia representa la unidad del cuerpo y el alma. En la edad oscura, una bebida bien cargada de tóxicos y azúcares ya se encargará de provocarnos... todo lo contrario. Ejemplos como este podría citar, y no exagero nada con lo que digo, tantos como grandes multinacionales, bancos y corporaciones existen.

Meleusine dibujada por el artista Emile Bayard.

Esta continua y paulatina inversión de los símbolos ha conllevado como principal característica un proceso de confusión de los aspectos del mundo sutil (los tattvas o sefirots de las que hablaba), hasta el punto de englobar en un mismo nivel, en una misma entidad, manifestaciones muy diferentes de la realidad sutil. De todas estas destacaba en la anterior entrada de manera muy particular, la confusión entre alma y espíritu, y que en la página 326 del capítulo 7 atribuía a los seguidores del filósofo Descartes. Y de manera muy cartesiana, este proceso ha seguido hasta nuestros tiempos, con el estropicio propio del Kali Yuga.


No hay nada incorrecto en el principio de separar para comprender la realidad, más si, en la consciencia y la forma en que se separa.


Este proceso inductivo común a todas las Grandes Tradiciones es conocido como Solve et Coagula.


Solve et Coagula que, con todo lo dicho sobre la inversión del símbolo, tendría en la ciencia moderna a su homónimo opuesto: el método científico.


Veámoslo en la siguiente entrada.


Valença Do Minho, 3 de setiembre de 2021.

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